martes, 15 de enero de 2013

Primer Sistema de Información Documental Real (Facultad de Comunicación y Documentación)


El primer sistema de información en el que vamos a analizar los aspectos básicos de dicho sistema va a ser en la Biblioteca de la Facultad de Comunicación y Documentación.



En primer lugar hablaremos de su ubicación, situada en el primer piso de la Facultad de Comunicación y Documentación, cuenta con señales que indican tanto su ubicación como las medidas necesarias para su correcta utilización y mantenimiento, así como de los libros o documentos ubicados en su interior como de las personas que utilicen dichas instalaciones.

En cuanto a sus características generales posee un área de 489 metros, posee además 3 espacios adicionales, además del principal, en el que se guarda el material bibliográfico al que sólo tiene acceso el personal de la biblioteca; los alumnos tienen acceso a la superficie principal, en el que se ubican algunos libros, vídeos, ordenadores, escáneres y mesas para estudio o realización de tareas. Consta de:

  • Salas de referencia o estudio
  • OPAC
  • El despacho del bibliotecario
  • Zona de ordenadores de consulta
  • Zona de recepción/control de los usuarios
  • Revistas
  • Hemeroteca

Respectivo a los fondos contiene:

  • 11451 Libros
  • 423 Revistas
  • 235 CD-ROM
  • 75 DVD


Organización

Los fondos están en acceso libre. En general la biblioteca está distribuida de forma sistemática siguiendo notaciones de la Clasificación Decimal Universal a excepción de algunos materiales y en especial de las publicaciones periódicas que se organizan por orden alfabético de su título. Las monografías de la Facultad de Odontología se clasifican siguiendo un método Ad Hoc, dada la peculiaridad del mismo.

Temática

  1. Para la Facultad de Comunicación y Documentación destacan las siguientes materias: Metodología científica, Bibliometría, Cienciometría, Evaluación de la ciencia, Revistas Científicas y su evaluación, Organización del conocimiento, Teoría de la Información y de la Comunicación, Documentación y Centros de Documentación, Normalización y normas, Bibliografía, Bibliografías y Catálogos, Biblioteconomía y Bibliotecas, Gestión y Servicios de Información, Lectura y lectores, Manuscritos, Incunables y ex libris, Estadística, Sociología, Derecho sobre el patrimonio, la cultura, etc., Historia del Libro y de la Imprenta, Industrias gráficas, Bases de datos, Informática documental, Redes de Ordenadores, Archivos y Archivística
  2. Para la Facultad de Odontología destacan las siguientes materias: Anatomía, Fisiología, Bioquímica, Ortodoncia, Periodontología, Oclusión, Prostodoncia, Endodoncia, Cirugía maxilofacial, Implantología oral, Odontología general, Patología general, Medicina, Patología oral, Cáncer oral, Anestesia en Odontología, Caries, Operatoria dental, Prótesis, Radiología, Terapéutica dental, Materiales dentales, Farmacología, Higiene, Salud Pública y Preventiva, etc.


Servicios que ofrece

La Biblioteca, como unidad de gestión de los recursos de información necesarios para que la Comunidad Universitaria pueda cumplir sus objetivos en materia de docencia, estudio, investigación y extensión universitaria, ofrece una serie de servicios, cuya finalidad es facilitar el acceso y la difusión de todos los recursos de información que forman parte del patrimonio de la Universidad, así como colaborar en los procesos de creación del conocimiento.

  • Referencia e información
  • Préstamo de documentos
  • Lectura en sala
  • Reprografía
  • Formación de usuarios
  • Saddis: Apoyo documental al discapacitado
  • Préstamo de dispositivos electrónicos
  • Carta de servicios
  • Buzón de sugerencias
  • RefWorks
  • EPHORUS, programa antiplagio

Personal

- Olivares Castillo, Rafael Jesús
   Jefe del Servicio
   Facultativo de Bibliotecas
- Berbel Sánchez, Antonia
  Técnico especialista de Bibliotecas
  Turno de Mañana
- Garrido López, María Sol
  Técnico especialista de Bibliotecas
  Turno de Mañana
- Garrido Maldonado, Encarnación
  Técnico especialista de Bibliotecas
  Turno de Tarde
- López Porras, José
  Técnico especialista de Bibliotecas
  Turno de Tarde


sábado, 12 de enero de 2013

Ficha Técnica de los Sistemas de Información

SISTEMAS DE INFORMACIÓN DOCUMENTAL

Función y Concepto de los Sistemas de Información

Los documentos comunican información. No basta con que retengan físicamente el conocimiento. Deben realizarse como información para alguien. Están destinados a que las personas acrecienten lo que saben. Esta provisión y uso de la información se dan dentro de los sistemas de información. Los sistemas procesan la información comunicándola, haciéndola accesible mediante la recuperación, organizándola, e incluso sometiéndola a mediación informática. Existen para agrupar, almacenar, recuperar y facilitar el acceso a objetos potencialmente informativos. Todo manejo de información se realiza en un contexto social, económico y político. Pero sobre todo, dentro de factores comportamentales cognitivos. La Documentación se ocupará, pues, de los métodos de acceso y organización cognitiva a la información, que actuando sobre la información física, ayudarán y favorecerán su utilización por los posibles usuarios.

Para que el proceso documental sea completo, el mensaje tiene que ponerse en disposición de consulta. Tiene que llegar al receptor, y ser captado y entendido por éste.
Los sistemas de información tienen como función ofertar, regular y gestionar todo tipo de recursos informativos, para lo cual les someten a un proceso de almacenamiento, identificación, transformación, organización, tratamiento y recuperación.

Todos esos sistemas concretos son colecciones de significantes informativos. Por lo que presuponen unos objetos materiales a manejar, los documentos que agrupan, y el proceso de gestión de los mismos. Cualquier sistema basado en la recuperación implica, por tanto, una organización y, por consiguiente, unas aplicaciones técnicas y una política de desarrollo. Las principales misiones son:
  1. Conservar: custodiar y almacenar los recursos.
  2. Difundir: facilitar el acceso físico lo más próxima y rápidamente posible.
  3. Identificar y representar: identificación indicial que nos remite a un documento o parte, donde encontrar lo que el usuario busca.

Principios de los Sistemas de Información

La definición que Otlet daba en 1908 sobre la organización documental tuvo una primera aceptación a través de Gerard, más tarde fue continuada por Besterman y Taube, y mucho tiempo después llegaba a Vickery.

Jean Gérard fue el organizador del Congreso de París patrocinado en 1937 por el Comité Internacional de Documentación, en su Declaración General hacia esta exposición del "ciclo documental" 14:abraza "en una mano la producción, clasificación y conservación de los documentos, y en la otra la elaboración, difusión y utilización de esa documentación.

Concierne por igual a los autores, editores, archiveros, bibliotecarios, conservadores de museos y colecciones, y documentalistas. La Documentación se interesa por todo tipo de documentos: manuscritos, libros, revistas, patentes, impresos, fotografías, películas, discos, y materiales de colecciones y museos, poniéndoles al servicio de la vida artística, literaria, científica y académica, técnica, económica y social". Besterman recogió posiblemente estos conceptos y los dio nueva vida con sus amplias miras y modo sintético de pensar.

Taube definió el concepto de una manera tan amplia como ellos, resaltando que la Documentación es "una unidad, pues el propósito común de comunicación penetra todo el complejo de actividades, cada una de las cuales cumple su contribución a ese propósito y es dependiente funcionalmente de otras actividades en el complejo".

Hubo un gran salto en el tiempo hasta 1978, cuando Vickery retomó el concepto sin grandes variaciones sobre los términos empleados por Besterman. Sin embargo, debe notarse que la transferencia de la información documental juega un papel cada vez más importante en todos los procesos sociales de comunicación. Inmerso Vickery en la corriente del Journal of Documentation cuya filosofía, impregnada del espíritu de su ex-editor Coblans, quena llevar a los especialistas a comprender los principios teóricos antes que la práctica de aplicación, se dispuso a explicar esos principios. Partió de la comparación clásica con la biblioteconomía, que considera superada, ya que "el sistema documental logró mucha mayor amplitud que la biblioteconomía convencional, al incluir la publicación e impresión, la distribución, algunas formas de telecomunicación, análisis, almacenamiento, recuperación y distribución al usuario" 17. La práctica documental presenta para Vickery tres principios:
  1. Puede haber normas de buen hacer que expresen los objetivos hacia los cuales tenderán los procedimientos.
  2. Habrá conceptos claves de significación para el sistema, que nos ayudarán a analizarle y comprenderle. (Acceso a la información).
  3. Habrá generalizaciones sobre el comportamiento de los elementos del sistema (Factores estructurales).

Como principios de buena práctica toma las formulaciones de Ranganathan conocidas como las cinco Leyes de la biblioteconomía: "Books are for use; every reader his book; every book its reader; save the time of the reader, and of the staff, a library is a growing organism" las Leyes que permenecen válidas para la documentación:
  • "Cada documento sirve para algún uso": El sistema documental, mediante la preservación, reproducción, almacenamiento, recuperación, difusión, tiende a extender su posible uso. Los métodos empleados para reproducir, almacenar, difundir, etc., y el esfuerzo puesto en esos procesos deben referirse al uso esperado. Así las expectativas de uso de los documentos guiarán su tratamiento práctico. De este principio se siguen todos los múltiples estudios de uso y usuarios que se han emprendido para ayudar al desarrollo del sistema documental".
  • La segunda ley recuerda la práctica de los bibliotecarios y documentalistas para atender a un grupo particular de usuarios. Este servicio especializado contempla la gran variedad de necesidades, e incluye lógicamente a los nolectores que tienen necesidad de documentos.
  • La tercera realza el aspecto dinámico de la práctica documental: el sistema no puede esperar pasivamente a que un documento sea solicitado; para atender a los potenciales usuarios se deberán analizar y difundir todos los documentos. La documentación debe servir todos los autores a todos los lectores, sin que puedan ponerse límites a lo que se lee o a quién lo lee.
  • La cuarta significa evaluar la ejecución de los servicios. Ranganathan apuntó aquí hacia un elemento que es de capital importancia para el usuario: el tiempo empleado en obtener los documentos publicados, difundidos, procesados, localizados y entrecargados: el proceso que sigue un documento hasta que llega al usuario. Un servicio rápido exige mayor esfuerzo de los elementos del sistema.
  • Finalmente el que la biblioteca sea un organismo en crecimiento, ha sido un hecho más que demostrado desde que la "explosión informativa" ha sido denominador común dentro de la documentación. Ningún servicio documental puede quedarse dormido ante esta expansión; ni tampoco puede enfrentarse individualmente con el crecimiento, lo que obliga a una actitud de cooperación en tomo a una guía central de acción.

Para Vickery estos principios han permanecido desde Ranganathan con la misma importancia, dentro de una comunicación circular y cíclica: siempre hay fuentes generando mensajes y receptores utilizándolos. Acentuando así que la comunicación documental es un continuo proceso fluyente.
Respecto al acceso a la información hay que partir de la distinción que Line hizo de "need, want, demand and use":
  • “Use” significa la recepción actual de un documento deseado.
  • "Demand", incluye una solicitud de documentos insatisfecha.
  • "Want", expresa deseos de información que han sido formulados por un potencial usuario, pero que no se expresan como demanda formal al sistema documental.
  • "Need", implica la posibilidad de examinar objetivamente el contexto y el medio en el que la información aparece.

Necesitamos entender más profundamente las características de la transferencia de información si queremos emplear técnicas a tono con los contextos en que van a ser usadas.

Finalmente hay que considerar que la transferencia de información documental juega un papel cada vez más importante en todos los procesos sociales de comunicación. Con ello, la visión de Vickery acoge conceptos del mundo de la biblioteconomía (Ranganathan), de la información científica (Line y Fairthone) y de teoría de la comunicación social 22. Años después, en su obra Information Science in Theory and Practice volvió a plantear los principios que deben presidir la actividad y organización de los sistemas de información. Describiéndolos de esta manera:
  1. La información es para usarla: se debe disponer en relación con el uso esperado.
  2. La información es para todos: los sistemas de información tendrán en cuenta las necesidades de todos los miembros de la comunidad a la que sirven.
  3. A cada usuario, su información: los sistemas deben asegurar que cada potencial usuario pueda identificar y logre entrar en las fuentes de información deseada.
  4. A cada fuente, su usuario: el sistema global de información se organizará para facilitar el acceso a toda información registrada.
  5. Las existencias crean la demanda: donde un sistema juzga que se necesita un asunto o extensión de información, su provisión a menudo estimula el USO.
  6. Ahorrar tiempo al usuario: los sistemas minimizarán el esfuerzo necesario para identificar las fuentes de información y acceder a ellas, lo mismo que el tiempo que lleva proveer la información.
  7. Ningún sistema de información puede ser autosuficiente: Ya que las necesidades de información de una comunidad de usuarios son más amplias que las que pueda atender un servicio individual, habrá acceso para cada usuario al sistema global de información.
  8. Cada servicio individual de información es sólo un canal de comunicación dentro de los servidos comunitariamente: tendrá en consideración otros canales complementarios.
  9. Documentación, bibliotecas y servicios de información deberán ser pagados: cada posible agencia patrocinadora -pública, de empresa o individual- contribuirá fondos en relación con los beneficios que percibe".



martes, 8 de enero de 2013

Documentación como disciplina científica


Los profesionales de la traducción y la interpretación son conscientes de la necesidad de documentarse a la hora de realizar cualquier traducción. Es habitual que el concepto de "documentación" se entienda como sinónimo de fuentes o recursos de información que pueden ser útiles para pasar un texto de una lengua a otra. No obstante, el término “documentación” es un buen ejemplo de polisemia, ya que por el mismo puede ser entendidas diversas acepciones, entre ellas, una disciplina académica, del ámbito de las ciencias de la información o de la documentación. La Documentación, concebida como disciplina científica, ha sido definida de formas muy distintas, como lo constata Félix Sagredo, quien recoge más de cien definiciones de esta concepto entre 1934 y 1984. Prescindiendo de la evolución histórica de esta ciencia y de lo que históricamente fue entendiéndose por la misma, es posible delimitar qué se conoce por documentación, como lo han hecho José López Yepes y Juan Ros García. El concepto de Documentación puede entenderse de las siguientes formas:

  • En un sentido amplio, la Documentación es la suma de disciplinas que estudian el documento como una fuente de información para obtener datos o para tomar decisiones. Este conjunto se denomina Ciencias de la Documentación y abarca materias como Archivística, Biblioteconomía, Bibliografía, Documentación y Museología.


  • Desde una perspectiva más estricta, la Documentación es la disciplina que estudia los aspectos relacionados con la organización de los servicios, redes y centros de documentación, así como con los procedimientos y recursos que se emplean para el tratamiento y difusión de las informaciones contenidas en los centros de documentación o servicios de información. Cuando se utiliza esta acepción se denomina Documentación General.


  • La Documentación es también una disciplina instrumental al servicio de cualquier materia, ya que es una fuente para obtener nueva información. Cualquier ciencia o rama del saber dispone de una documentación especializada que trabaja para la misma. En este caso se habla de Documentación especializada o Documentación aplicada. Algunos ejemplos de esta especialización son la Documentación Médica, la Documentación Informativa o la Documentación Aplicada a la Traducción.


La Documentación, sea cual sea la acepción empleada, está compuesta de unos principios teóricos y de una técnicas para la selección, tratamiento y difusión de la información. La mayoría de las distintas ramas documentales comparten las técnicas de análisis documental, aunque adaptándolas a los tipos de documentos con los que se trabaja y los usuarios a los que se atiende.

Las otras ciencias documentales son la Biblioteconomía, la Archivística y la Bibliografía, que, respectivamente, se encargan del estudio de las bibliotecas, los archivos y las fuentes de información. Todas estas disciplinas constituyen el conjunto de las Ciencias de la Documentación, aunque existen otras materias afines.

Evolución Histórica de la Documentación a la Information Science



Inicios


Information Science, en el estudio de la recogida, clasificación, manipulación, almacenamiento, recuperación y difusión de la información tiene su origen en el capital social de los conocimientos humanos. El análisis de la información se ha llevado a cabo por los eruditos desde la época del imperio abisinio con la aparición de depósitos culturales, lo que hoy se conoce como bibliotecas y archivos. Institucionalmente, la Information Science surgió en el siglo XIX junto con muchas otras disciplinas de las ciencias sociales. Como ciencia, sin embargo, tiene sus raíces institucionales en la historia de la ciencia, a partir de la publicación de las primeras ediciones de Philosophical Transactions, considerados generalmente como la primera revista científica, en 1665 por la Royal Society (Londres).
La institucionalización de la ciencia ocurrió durante todo el siglo XVIII. En 1731, Benjamin Franklin creó la Library Company of Philadelphia, la primera biblioteca de propiedad de un grupo de ciudadanos comunes, que rápidamente se expandió más allá del ámbito de los libros y se convirtió en un centro de experimento científico, y que fue sede de exposiciones públicas de los experimentos científicos. Benjamin Franklin invirtió en una ciudad en Massachusetts con una colección de libros que el pueblo votó para poner a disposición de todos de forma gratuita, formando la primera biblioteca pública. Academie de Chirurgia (París) publicó Memoires pour les Chirurgiens, generalmente se considera ser la primera revista médica en 1736. La Sociedad Filosófica Americana, modelada en la Royal Society (Londres), fue fundada en Filadelfia en 1743. Como muchas otras revistas y sociedades científicas se fundaron, Alois Senefelder desarrolló el concepto de litografía para su uso en el trabajo de impresión en gran escala en Alemania en 1796.

Siglo XIX


En el siglo XIX, los primeros signos de la ciencia de la información surgieron como ciencias separadas y distintas de otras ciencias sociales pero en conjunto con la comunicación y la computación. En 1801, Joseph Marie Jacquard inventó un sistema de tarjetas perforadas para controlar las operaciones de la tela de telar en Francia. Fue el primer uso del sistema de "almacenamiento de la memoria de los patrones". Conforme las revistas de química surgido a lo largo de las décadas de 1820 y 1830, Charles Babbage desarrolló su "máquina diferencial", el primer paso hacia la computación moderna, en 1822 y su "máquina analítica", de 1834. En 1843 Richard Hoe desarrollo la rotativa, y en 1844 Samuel Morse envió el primer mensaje telegráfico público. En 1848 William F. Poole comienza el índice a la literatura periódica, el primer índice general de publicaciones periódicas en el EE.UU.
En 1854 George Boole publicó una investigación sobre leyes del pensamiento..., que sienta las bases para el álgebra de Boole, que luego se utilizan en la recuperación de información. En 1860, se celebró un congreso en Karlsruhe Technische Hochschule para discutir la viabilidad de establecer una nomenclatura sistemática y racional de la química. El congreso no llegó a ningún resultado concluyente, pero varios participantes clave regresaron a su casa con el esquema de Stanislao Cannizzaro (1858), que en última instancia les convence de la validez de su esquema de cálculo de los pesos atómicos.
En 1865, la Institución Smithsonian comenzó un catálogo de las actuales publicaciones científicas, que se convirtieron en el Catálogo Internacional de Documentos Científicos en 1902. Al año siguiente, la Royal Society comenzó la publicación de su catálogo de artículos en Londres. En 1868, Christopher Sholes, Glidden Carlos, y Soule SW produce la primera máquina de escribir práctica. En 1872 Lord Kelvin ideó una computadora analógica para predecir las mareas, y en 1875 Frank Stephen Baldwin se concedió la primera patente de los EE.UU. para una máquina calculadora práctica que realiza cuatro funciones aritméticas. Alexander Graham Bell y Thomas Edison inventaron el teléfono y el fonógrafo en 1876 y 1877 respectivamente, y la American Library Association fue fundada en Filadelfia. En 1879 Index Medicus fue emitido por primera vez por la Biblioteca de la Dirección General de Salud, del Ejército de EE.UU., con John Shaw Billings como bibliotecario, y más tarde creó en la biblioteca un Catálogo de Índice por temas, que alcanzó fama internacional como el catálogo más completo de la literatura médica.

Documentación Europea


La disciplina de la ciencia documentación, que marca los primeros fundamentos teóricos de la ciencia moderna de la información, emergió en la última parte del siglo XIX en Europa, junto con varios índices más científicos, cuyo propósito era organizar la literatura académica. Muchos historiadores de la ciencia de información citan a Paul Otlet y Henri La Fontaine como los padres de la ciencia de la información con la fundación del Instituto Internacional de Bibliografía (IIB) en 1895. Una segunda generación de documentalistas europeos surgió después de la Segunda Guerra Mundial, sobre todo Suzanne Briet. Sin embargo, "la ciencia de la información" como un término que no se usa popularmente en el mundo académico hasta  la última parte del siglo XX.
Los documentalistas hicieron hincapié en la integración utilitaria de la tecnología y la técnica hacia objetivos sociales específicos. De acuerdo con Ronald Day, "como un sistema organizado de técnicas y tecnologías, la documentación se entendía como un jugador en el desarrollo histórico de la organización mundial en la modernidad - de hecho, un jugador importante en la medida en que la organización dependía de la organización y transmisión de la información”. Otlet y Lafontaine (que ganó el Premio Nobel en 1913) no sólo contemplan las innovaciones técnicas, sino que más tarde también proyectan una visión global de la información y tecnologías de la información que se dirige directamente a las visiones de la posguerra mundial una" sociedad de la información”. Otlet y Lafontaine establecieron numerosas organizaciones dedicadas a la normalización, la bibliografía, las asociaciones internacionales y, en consecuencia, la cooperación internacional. Estas organizaciones fueron fundamentales para asegurar la producción internacional en el comercio, la información, la comunicación y el desarrollo económico moderno, y más tarde encontraron su forma global en instituciones como la Sociedad de Naciones y las Naciones Unidas. Otlet diseñó la Clasificación Decimal Universal, basado en el sistema de clasificación decimal de Dewey Melville.
Aunque vivió décadas antes de los ordenadores y surgieron las redes, lo que él discutió fue lo que finalmente se convirtió en la World Wide Web. Su visión de una gran red de conocimiento centrado en los documentos que incluía las nociones de hipervínculos, motores de búsqueda, acceso remoto y redes sociales.
Otlet no sólo imaginó que todo el conocimiento del mundo debe estar interconectado y puesto a disposición remota para cualquier persona, sino que también procedió a construir una colección de documentos estructurados. Esta colección involucraba hojas normalizadas de papel o tarjetas presentadas en los gabinetes de diseño personalizado de acuerdo a un índice jerárquico (que sacrificaron mundial de información de diversas fuentes) y un servicio de recuperación de información comercial (que responde a las solicitudes por escrito al copiar la información relevante de fichas). Los usuarios de este servicio se les advirtió incluso si su consulta es probable que produzcan más de 50 resultados por búsqueda. En 1937 la documentación había sido formalmente institucionalizada, como lo demuestra la fundación de la American Documentation Institute (ADI), posteriormente llamada la Sociedad Americana de las Ciencias de la Información y la Tecnología.

Transición a la ciencia moderna de la información


Con la década de 1950 fue creciente la conciencia del potencial de los dispositivos automáticos para la literatura de almacenamiento y búsqueda y recuperación de información. A medida que estos conceptos creció en magnitud y potencial, al igual que la variedad de intereses de la ciencia de la información. En los años 1960 y 70, hubo un movimiento de procesamiento por lotes para los modos online, desde el mainframe a mini y microcomputadoras. Además, las fronteras tradicionales entre las disciplinas comenzaron a desaparecer y muchos eruditos ciencias de la información se unieron con los programas de la biblioteca. Asimismo, se hicieron multidisciplinarios por las disciplinas que incorporan en las ciencias, las humanidades y las ciencias sociales, así como otros programas profesionales, tales como el derecho y la medicina en su plan de estudios. En 1980, las bases de datos grandes, como Grateful Med en la Biblioteca Nacional de Medicina, orientadas al usuario con servicios tales como Diálogo y Compuserve, fueron por primera vez accesibles por las personas desde sus computadoras personales. La década de 1980 también vio el surgimiento de numerosos grupos de intereses especiales para responder a los cambios. A finales de la década, los grupos de intereses especiales se disponen de la participación de los medios de comunicación no impresos, las ciencias sociales, la energía y el medio ambiente, y sistemas de información de la comunidad. Hoy en día, la informática en gran parte se examina junto a las bases técnicas, las consecuencias sociales, y la comprensión teórica de las bases de datos en línea, el uso generalizado de las bases de datos del gobierno, la industria y la educación, y el desarrollo de Internet y la World Wide Web.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Orígenes de la Documentación como Disciplina Científica



La incorporación de un número cada vez mayor de personas a las tareas de investigación, la publicación de muchos trabajos sin ningún interés, exceptuando los de cierto prestigio, así como la creciente interdisciplinariedad entre las ciencias son algunas de las razones que han provocado el protagonismo que en el presente sustenta esta disciplina. La saturación de la información es, por otra parte, un fenómeno característico en todos los ámbitos de la sociedad actual, y está alcanzando una dimensión hasta hace poco tiempo inimaginable a consecuencia de la irrupción de las Nuevas Tecnologías el proceso de recogida, almacenamiento y difusión de la información.

Comencemos por un repaso histórico a los principios científicos de validez general sobre los que se asienta la llamada Ciencia de la Documentación. No podemos obviar al hablar de los orígenes el concepto de ciencia y de la doctrina fundadora de Paul Otlet recogida en el Tratado de Documentación del año 1934. Dicho concepto produjo un diferente numero variable de diferentes teorías que se desarrollaron en distintos ámbitos científicos. Estas teorías se agrupan básicamente en tres niveles:

  • Las que estudian la Documentación desde una perspectiva puramente biblioteconómica: Agrupa todas las doctrinas que contribuyen a la explicación del concepto de Ciencia de la Documentación desde una postura clara de subordinación a la Biblioteconomía, y entre sus representantes figuran autores como Bradford o Shera, para quienes la Documentación no es otra cosa que un aspecto de un arte mayor que es la Biblioteconomía, porque se ocupa de la información registrada no en libros sino en artículos de revistas, folletos y otros documentos semejantes, y porque proporciona al bibliotecario nuevas herramientas y métodos que mejoran su valor social.
  • Las que la contemplan desde una perspectiva documental: Cabe mencionar a Ditmas, Coblans, Verhoef o Pietsch, entre otros – que colocan a la Documentación en una situación de claro paralelismo respecto a la Biblioteconomía; o aquellos otros que la sitúan en un nivel de superposición y para quienes el bibliotecario no es más que un caso particular de documentalista.
  • Y las que dan a la Documentación una perspectiva informativa: Esta perspectiva engloba las escuelas anglosajona, alemana y rusa, basa el proceso documental en la estructura del proceso informativo y lo considera una variedad de éste: el sujeto emisor es el documentalista; el sujeto receptor, el investigador o usuario en general y el mensaje, el documento. Según la primera de las escuelas citadas, la Documentación forma parte de una ciencia de carácter más general denominada Information Science, que investiga las propiedades y el comportamiento de la información. Bajo este punto de vista, la Documentación sería la ciencia que se encarga del estudio de las propiedades y el comportamiento de la información documental. Ligado al concepto de Information Science, los norteamericanos empiezan a manejar otros términos como ”mercado de la información” y ”economía de la información” y, a raíz del empleo de estos nuevos términos surge a mediados de los años ochenta una ciencia relacionada con la Documentación, que es la Information Management, cuyo objetivo es la gestión de la información y documentación en las organizaciones. Sin embargo, la Europa continental se encuentra lejos del interés manifestado en el mundo anglosajón por la influencia que las innovaciones técnicas y electrónicas ejercen sobre esta disciplina, y en el continente predomina, en general, la carga conceptual y terminológica de la Documentación que desarrollan las escuelas alemana y rusa. Para la óptica alemana el concepto clave es Ciencia de la Información y Documentación, en la que el término Documentación hace referencia al proceso de extracción de la información contenida en los documentos, y el término Información, a las funciones más estrictamente informativas de almacenamiento, recuperación y transmisión. La escuela rusa, por su parte, acuna el término Informatika que – aunque en otros países se aplica casi exclusivamente a la utilización de los ordenadores – aquí se emplea para definir la disciplina científica que estudia la estructura y las propiedades generales de la información científica. Más ade- lante, esta ciencia incluirá entre sus objetos de estudio, la creación de sistemas de información y la coadyuvación de las Nuevas Tecnologías.


En España sin embargo se reagrupan en tres corrientes principales:

  • La que concibe la Documentación como una ciencia independiente de la Biblioteconomía, y a cuya cabeza se encuentra Javier Lasso de la Vega
  • La corriente biblioteconómica tradicional, representada por la Escuela de Documentalistas de Barcelona
  • La que contempla la Documentación desde el punto de vista archivístico, cuyos defensores más destacados son Sánchez Belda y Pescador del Hoyo.


Además existe el problema terminológico que la Ciencia de la Documentación ha sufrido en nuestro país a causa del crecimiento desordenado de la disciplina y la ausencia de consolidación. A diferencia de Gran Bretaña o Estados Unidos donde sólo existe un término para esta disciplina, en España han aparecido multiplicidad de denominaciones, que se caracterizan por su uso simultáneo y porque apenas contienen diferencias conceptuales entre ellas. Documentación e Información y Documentación científica son las dos denominaciones que más se emplean.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Antecedentes de la Documentación


Primeramente debemos definir el concepto de documentación, que según la Wikipedia podemos tratarla (a grandes rasgos) como la ciencia del procesamiento de la información, que proporciona información sobre algo con un fin determinado, de ámbito multidisciplinar o interdisciplinar. Teniendo en cuenta dicha definición entendemos como documentación aquello que mantiene o conserva los documentos, siendo igual el soporte, letra o país en el que se constituye.
La documentación tiene sus orígenes en torno al 3000 a.C., cuando los escribas Mesopotamicos y sumerios realizaban inscripciones de tipo administrativo y comercial en tablillas de arcilla. Pronto la escritura y el soporte van cambiando a lo largo de los siglos, pasando por egipcios, griegos y romanos, y creando en todas estas épocas material escriptorio que abarca muchos más temas, no solo el administrativo o el comercial.
En la siguiente etapa en la que nos debemos detener es la Edad Media, un periodo en el queda marcada la lentitud y el letargo en la producción documental debido al acceso restringido de la cultura a monasterios y centros religiosos.
Todo esto cambio con la invención de la imprenta de Gutenberg hacia el año 1450, unido al descubrimiento de la pasta de papel en Europa durante el s. XV. La imprenta revolucionó este mercado haciendo copias a una velocidad asombrosa no conocida hasta esa época. Esta revolución supuso el alcance de los libros y los documentos a partes más numerosas de la sociedad. También cabe incluir en esta revolución la creación de universidades, que actúan como difusoras de la cultura.



Con nuevas mejoras de la imprenta y con cada vez mayor acceso a la información, los documentos se reproducen a una velocidad vertiginosa, por lo cual surge la idea de controlar toda esta cantidad de información, ya que existe un problema de control de la información. Nos encontramos entonces con la publicación de bibliografías, bibliografías que consistían en recopilar la creación de documentos, para tener un listado de todo lo que iba publicando. Según Louise Noëlle Malclès en su Manuel de Bibliographie define la bibliografía como “La bibliografía ocupa un sector de la bibliología o Ciencia del Libro y se propone buscar, identificar, describir y clasificar los documentos impresos, con el fin de constituir los repertorios adecuados para facilitar el trabajo intelectual".

Cabe destacar sin embargo algunos de los bibliográficos más importantes, tales como:

Hernando de Colón: (Córdoba, 29 de agosto de 14871 - Sevilla, 1539), bibliógrafo y cosmógrafo español. Hijo de Cristóbal Colón y Beatriz Enríquez de Arana1 , y mediohermano de Diego Colón. Preocupado por la cultura y el pensamiento de su época, Hernando Colon dedicó su tiempo y su fortuna a reunir una de las más grandes bibliotecas del Renacimiento. Así, entre 1509 y 1539 recorrió gran parte de Europa buscando obras impresas y manuscritas para su colección, una biblioteca de corte universal que sirviese de instrumento de trabajo a los estudiosos e investigadores. Pero no solamente compraba libros, sino que también los leía, los catalogaba y los resumía. La Biblioteca Colombina llegó a alcanzar los 15.000 volúmenes, de los cuales sólo ha llegado hasta nosotros una quinta parte, entre ellos 1.250 incunables y 636 manuscritos, que se conservan en la Catedral de Sevilla. La gran colección de grabados se dispersó, posiblemente para pagar deudas.

Conrad Gesner: (26 de marzo de 1516 - 13 de diciembre de 1565) fue un naturalista y bibliógrafo suizo. En 1545 publicó su destacable Bibliotheca universalis (1574) supuestamente un catálogo en latín, griego y hebreo de todos los escritores que habían vivido hasta la fecha con los títulos de sus obras. Una segunda parte Pandectarium sive partitionum universalium Conradi Gesneri Ligurini libri XXI, apareció en 1548; de la que únicamente había concluido 19 libros. Este suele ser considerado por la crítica como el «primer sistema de clasificación bibliográfica». El último, una enciclopedia sobre teología, fue publicado en 1549, pero el penúltimo, destinado a incluir sus trabajos de medicina, nunca fue terminado.


Nicolás Antonio: (Sevilla, 28 de julio de 1617 - Roma, 13 de abril de 1684), célebre erudito, iniciador de la Bibliografía española moderna. Sus obras capitales como bibliógrafo fueron la Bibliotheca hispana vetus (1672) y la Bibliotheca hispana nova (póstuma, impresa en 1696). En ellas reúne de forma crítica una ingente cantidad de información biobibliográfica precisa y crítica sobre todos los autores que escribieron en España hasta su época. La Vetus comprende desde Augusto hasta 1500, y la Nova desde 1500 a 1700.




Antonio de León Pinelo: Fue un cronista y jurista que nació en Valladolid en 1594. Sus primeros estudios los realizó en Valladolid y tras el traslado de su familia a Perú en 1612, continuó sus estudios en Buenos Aires, Córdoba y Lima. En 1619, finalizó sus estudios de leyes y ejerció la abogacía en la audiencia de Lima. En 1621, tras su regresó a España, se instaló en Madrid, siendo allí letrado del Consejo de Indias desde 1629, logrando alcanzar el 1658 el cargo de Cronista Mayor de Indias. En 1629 publicó “Epítome de la biblioteca occidental y oriental náutica y geográfica” que es considerado el primer repertorio bibliográfico sobre América.



Fuentes:

miércoles, 12 de diciembre de 2012

As We May Think - Vannevar Bush


¿Quién fue Vannevar Bush? ¿Por qué es tan importante esta obra? Estas son algunas de las preguntas que vamos a resolver en el siguiente texto.


Vannevar Bush (Everett, Massachusetts, 11 de marzo de 1890 - 30 de junio de 1974) fue un ingeniero y científico estadounidense. Es conocido por el rol político que tuvo en el desarrollo de la bomba atómica y por su idea Memex, que es un concepto precursor a la World Wide Web.

Tras esta breve introducción, en la que destacamos sus actuaciones más relevantes, el texto leído se dota de un nuevo significado que le hace adquirir un sentido más complejo que el encontrado a primera vista. Sin duda el ensayo muestra la fascinante mente de una persona creativa, imaginativa y con ganas de mejorar el futuro. Imagina incontables instrumentos capaces de realizar cualquier operación humana, y para ello solo se basa en la maquinaria que existe en su momento, tanto es así, que vislumbra tecnologías que utilizamos en nuestros días, tecnologías que para gente de su época no eran mas que sueños o imaginaciones. Un científico encantado con la posibilidad de desarrollo de los más variados instrumentos, en el que prima el almacenamiento de la información expresado en un primer momento en la recolección de datos de un científico en su día a día, pero que conforme avanza el texto nos presenta una opción que va a tener una enorme trascendencia en nuestros días, llegando al extremo de configurar nuevamente nuestro estilo de vida, y no es otra opción que la de almacenar, recolectar, organizar, y distribuir información, asentando los principios de lo que hoy en día se conoce como Internet. Quizás Bush no entendía la idea de internet como lo que finalmente se ha desarrollado pero llego incluso a concebir la idea de Memex, una idea parecida al actual ordenador, pero que hasta Bush concebía paralela al establecimiento de un sistema común de información.

Transcripción gráfica de un Memex
ideado por Vannevar Bush
Para finalizar esta entrada y realizar una opinión un poco más desfavorable, considero que quizás los instrumentos imaginados por Bush, ya sea por la escasa información, por adentrarse en un tema tan arriesgado como es el futuro o por razones distintas, son algo arcaicos y se han desarrollado estéticamente de manera diferente a lo que él pensaba, lo que no ha cambiado son sus principios, sus bases, y tras el trascurro de varios años nos seguimos asombrando de como la gente veía y pensaba el futuro y que aunque con cambios estéticos o superfluos nos hemos convertido en un futuro muy parecido al que ellos concebían.